Usted está aquí

El Ministerio Hispano Organiza "Escuela de Espiritualidad Ignaciana" en Sylva, Carolina del Norte


El equipo del Ministerio Hispano de la Colaborativa Jesuita se está preparando para comenzar la "Escuela de Espiritualidad Ignaciana" en Sylva, Carolina del Norte, este mes. Ubicada en las Grandes Montañas Humeantes, 50 millas al oeste de Asheville. Sylva es el hogar de una comunidad católica hispana con ganas de aprender más acerca de la espiritualidad ignaciana.

El 16 de abril, 35 personas asistirán a la primera de cinco seminarios, que se centra en la oración Ignaciana a la manera de San Ignacio de Loyola. El grupo está compuesto por hombres y mujeres laicos, la mayoría de los cuales son voluntarios dedicados en sus parroquias, que están buscando recursos espirituales que se adaptan a las realidades de sus vidas. Todos ellos son católicos comprometidos, para los cuales la iglesia es el centro de sus vidas espirituales y sociales. Por supuesto, los católicos no necesitan buscar más allá de la vida sacramental de la Iglesia para alimento espiritual, pero ¿qué sucede cuando se trabaja los domingos y no se puede ir a misa con regularidad?

Después de participar en dos días de introducción a la espiritualidad ignaciana - "Jornada de Reflexión" y "Día de Oración" - las personas que comienzan la Escuela han encontrado una respuesta en Ignacio, que les enseña cómo pueden experimentar a Dios fuera de la tradicional " vida de iglesia ". En otras palabras, la presencia de Dios no se encuentra únicamente en un santuario o en un salón parroquial. Dios está en todas las cosas.

-"Dios ya está aquí", dijo Ibis Centeno, directora asistente de la Colaborativa Jesuita para el Ministerio Hispano, quien está facilitando la Escuela en Silva, -"pero somos nosotros quienes tenemos que dar el paso para acercarnos más a Dios." La Escuela enseña herramientas de Ignacio para poder dar ese paso más cerca a Dios, un paso que los participantes pueden tomar en el hogar y en sus centros de trabajo. Al igual que el mismo Ignacio, la Escuela no sugiere que la espiritualidad ignaciana es una alternativa a la vida de la iglesia, pero sí enseña un modo de vida que toma los retos cotidianos en cuenta, y trabaja para encontrar a Dios en medio de ellos. Los participantes aprenden a rezar el examen, lo que les anima a reflexionar sobre dónde estaba Dios presente en su día. Ellos aprenden discernimiento ignaciano, lo que significa "encontrar a Dios en todas las cosas," y cómo orar.

La Escuela no es un retiro prolongado, que a menudo sorprende a la gente, dice Ibis. Es un curso que enseña métodos de oración e ideas acerca de la espiritualidad que anima a los participantes a ponerlo en práctica en sus vidas diaria. Nos enseña un modo de vida espiritual para los que estan completamente comprometidos con la Iglesia y están tratando de encontrar a Dios en medio de sus ocupaciones diarias, no sólo en las mañanas de domingo.