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Retiros de la Escuela – Ministerio Hispano

Junio de 2016 - El Ministerio Hispano de la Colaborativa Jesuita (TJC) está expandiendo sus programas para darles la oportunidad de experimentar la espiritualidad Ignaciana a las comunidades latinas desde Maine hasta Smoky Mountains. Esto requiere de líderes voluntarios que no sólo puedan enseñar sus principios, sino que también puedan ayudar a la gente a experimentar la presencia de Dios - después de todo, la fe es algo que se vive, no simplemente un objeto de aprendizaje-.

Durante el año pasado, el Ministerio Hispano de La Colaborativa Jesuita ha estado enseñando. La Escuela de Espiritualidad Ignaciana (la "Escuela") es su programa central de formación. Se compone de cinco seminarios de un día de duración y concluye con un Retiro Ignaciano en Silencio, donde los participantes pasan un fin de semana practicando lo que han aprendido. Una vez finalizado este retiro, la mayoría de los participantes han recibido suficiente formación, y están preparados, para poder guiar a otros en la Oración Ignaciana.

Encontrar para las comunidades de la iglesia buenos líderes y bien formados, puede ser un desafío en cualquier lugar, pero es una necesidad especialmente apremiante para las comunidades Católicas de habla hispana. Las parroquias y centros de retiro en todo el país, incluyendo a los Jesuitas, se esfuerzan cada vez mas en esto debido a que la población Latina en sus congregaciones sigue aumentando. Muchos latinos son bilingües, explicó Ibis Centeno, Directora Asistente del Ministerio Hispano de la Colaborativa Jesuita (TJC) en Carolina del Norte, y una cosa es hacer negocios en un segundo idioma, pero orar, hablar con Dios, es algo completamente diferente, es algo más natural y accesible en la lengua materna.

Financiado por una generosa donación y en colaboración con centros de retiro Jesuitas, el Ministerio Hispano de la Colaborativa Jesuita (TJC), facilitó dos retiros en esta primavera para los participantes de la Escuela. El primero fue en Loyola en el Centro de Retiros Potomac, en Faulkner, Maryland, del 29 de abril al 1˚ de mayo y el segundo del 3 al 5 de junio en la Casa de Retiros Loyola en Morristown, Nueva Jersey.

Los 30 participantes en el retiro de Faulkner provenían de varias ciudades de Carolina del Norte y de Virginia. Todos ellos son líderes en sus comunidades y en sus parroquias. La mayoría comenzarán a apoyar y liderar a los grupos Ignacianos de oración y a promover la enseñanza de los conceptos Ignacianos en sus comunidades.

Esta fue la primera vez en Loyola en el Potomac y primer retiro en español facilitado por la propia casa de retiros.  Dirigido por Ibis Centeno y el Padre William Noe, SJ,  Director de Espiritualidad Ignaciana de la casa de retiros.  Fue un típico retiro Ignaciano en silencio con cuatro breves presentaciones centradas en el "Principio y Fundamento" de la espiritualidad Ignaciana, en que los seres humanos fueron creados por Dios para amar y servir a Dios, y que les fue dada la Creación como un medio para ese fin.

Para la Casa de Retiros en Morristown, no es la primera vez.  Catorce de los 25 asistentes, han venido participando en la Escuela que fue facilitada conjuntamente por la colaborativa (TJC) y la Casa de Retiros de Loyola durante los últimos 10 meses. Este retiro fue dirigido por Lisandro Peña, Director Asistente del Ministerio Hispano de la Colaborativa Jesuita (TJC) en Nueva York y Nueva Jersey y contó con la participación del padre Frank Kaminski, S.J.  Una vez completada esta etapa de la formación Ignaciana, los participantes estarán en capacidad de ser líderes de retiros y catequistas para los programas en español dirigidos por el padre Kirk Reynolds, SJ, quien está a cargo del Ministerio Hispano para el centro de retiros. Los otros nueve participantes son líderes hispanos de las parroquias en Allentown, Pennsylvania, y Staten Island, Nueva York. Al igual que el retiro en Faulkner, éste fue un retiro Ignaciano en silencio con cuatro presentaciones sobre el "Principio y Fundamento".

Estos retiros, el componente práctico de la Escuela, se han desarrollado para hacer frente a la necesidad inminente de los líderes de habla hispana en relación a la formación en la espiritualidad Ignaciana.  Es un tipo de espiritualidad, dijo Ibis, por la cual los hispanos tienen una particular afinidad, debido a que es una espiritualidad para la vida diaria. Se acomoda a las extrañas horas de trabajo que entran en conflicto con la Misa y otros eventos de la comunidad. Se anima a la gente a orar, y a encontrar a Dios en medio de su trabajo y de sus familias.

La colaboración hace posible estos retiros, dijo Carlos Aedo, Director del Ministerio Hispano de la Colaborativa Jesuita. Ayuda a resolver los desafíos que enfrentan las parroquias que carecen de los recursos para apoyar adecuadamente  a sus comunidades hispanas en crecimiento. Financiados por una generosa donación, estos dos retiros han reunido a personas  de Diócesis dispersas en casas de retiros Jesuitas para experimentar lo que San Ignacio enseñó a sus seguidores.